lunes, 19 de septiembre de 2011

Incomunicación




- ¿Viene usted mucho a este parque?
- Eso no es asunto suyo.
- Pues la verdad es que tiene razón.
- Pues ahora ya lo sabe.
- (...)
- (...)
- ¿Qué debo saber?
- ¿Bromea?
- ¿Le parece que bromeo?
- Francamente, me da igual.
- ¿Le da igual que lo sepa o que bromee?
- ¿Así que bromeaba?
- Y puede incluso que lo supiera.
- ¿Supiera el qué?
- Que no era asunto mío.

lunes, 12 de septiembre de 2011

La luz detenida




Dice mi madre que, de niño, me encantaba sacar los
álbumes y hablar con las fotografías. Que mis deditos
recorrían los inmortalizados recuerdos, a la par que mi
lengua de leche resolvía los nombres con apás, amás, la
tá, el né, onse, ela o alo. Que aquellos días fueron los
más felices de su vida y que cuando crecí lo suficiente
como para recopilar mis propios recuerdos, ella no volvió
a repasar los suyos. Los álbumes también envejecen y
antes o después, acaban muriendo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Por delante del futuro




Corría por el borde del plato del reloj tan rápido como las
piernas me lo permitían. Bajo ellas pasaban las marcas
impresas de los minutos a razón de una por segundo y
cada cinco marcas un número gigante pintado en el suelo.
Atrás quedaba el cuatro. El segundero avanzaba con un
ruido ensordecedor, como si lo arrastrara el mecanismo
de un molino. De momento le sacaba siete segundos de
ventaja, aunque no sabía por cuánto tiempo. Al llegar al
nueve aflojé el ritmo y perdí dos segundos. No lo
conseguiría. Antes o después me daría alcance. Justo
cuando mi moral estaba a punto de desfallecer caí en la
cuenta de que cuanto más cerca estuviera del centro
menos espacio tendría que recorrer y podría pensar en
cómo escapar. Entonces me sorprendió un impacto seco,
contundente y el tiempo se me echó encima.

domingo, 4 de septiembre de 2011

¿De compras?


- A mí me gusta la cama.
- No está mal, vamos, que pega con el conjunto. Los
cuadros también tienen su punto.
- ¿Los cuadros? Huumm…
- Y los muebles rústicos, porque esta silla de anea…
- Es interesante, además el color amarillo le da un no sé
qué…
- Claro, claro.
- ¿Y de quién es esto?
- De… espera, te lo digo ahora mismo… aquí pone vincent
van gogh.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Nada sin vos




No hay yo sin vos,
ni mí sin usted,
ni sintigo hay migo,
ni sin tú camino que emprender,
ni trayecto, ni dirección...

tan solo mi casa,
convertida en el andén
en que te espero.

martes, 30 de agosto de 2011

Una de préstamos




- ¿Para qué los quiere?
- ¿Y a usted qué le importa?
- Pues me importa porque son las normas del banco.
- Ya, ¿y si no les gusta el para qué?
- Pues no hay dinero.
- Pues no lo entiendo.
- Pues siempre es así.
- Pues muy mal hecho.
- Pues ahorre y así no tendrá que pedir dinero.
- Pues váyase a tomar por culo usted y su hipoteca fácil.

domingo, 28 de agosto de 2011

Trabajo forzoso



El hastío echa raíces
en la fábrica de empleo,
el trabajo consiste
en pasear papeles y sellos
con fechas eternas
que no terminan de llegar.

Se suceden los años
del paro forzoso
ante falsas cifras,
índices y medias
que alejan los extremos.

El hastío y la fe no copulan
porque nunca se entendieron
con las fórmulas
del formalismo informal.