domingo, 13 de noviembre de 2011

Santiago Presidente

Cuando me presente a Presidente del país, propondré los siguientes puntos:

1. Una banca pública ética.

2. Ningún ciudadano cobrará más de diez veces el salario mínimo interprofesional. Todo el beneficio que se obtenga en la empresa, una vez asumidos los gastos, deberá reinvertirse en contratación, en I+D o en mejoras salariales para los empleados.

3. La economía no se basará en un crecimiento especulativo e irracional, sino en un modelo que garantice el equilibrio de la producción y su distribución universal. De la misma manera que producimos la energía que necesitamos, no se trata de generar por generar, sino para cubrir nuestras necesidades. El crecimiento por el crecimiento, aparte de ser una auténtica pérdida de cordura, favorece la especulación salvaje.

4. Dignificar la agricultura. Consumir productos autóctonos o cercanos a cada localidad, eliminando gastos en intermediarios, gasolinas y tiempos de transporte y conservación, apostando por una alimentación de calidad.

5. Reforma de la ley electoral, para que sea de una vez por todas proporcional y democrática.

6. Hogar, alimentación, sanidad y educación garantizadas, gratuitas y universales. Ningún ser humano quedará indefenso y fuera del sistema.

7. Favorecer el consumo en pequeñas y medianas empresas. Si gastamos nuestro dinero en grandes grupos, al final los beneficios generados se reparten entre cuatro "listos" y ese dinero deja de estar a nuestro alcance para engordar sustanciosas cuentas. Si nuestro dinero va a negocios familiares, el dinero vuelve a estar en circulación y al alcance de todos.

De momento, yo creo que está bien. No vaya a ser que luego no lo pueda cumplir. Esta es mi forma de verlo, así me evitaré que especulen con si soy "esto" o "lo otro". Abrazos para todos y buenos días.

Cáceres-Manhattan. Videoclip

lunes, 7 de noviembre de 2011

Uno nace filósofo...




... o poeta, si quieren,
al cabo es lo mismo.
He recorrido muchos metros
de recuerdos y sé
que no lo elegí,
que llegó impuesto.

Uno nace filósofo,
o poeta, que más da,
y entonces cabalga
ya para siempre a
lomos de la vida
y de la mente.

Uno nace filósofo,
o poeta, es igual,
y necesita de otro igual,
o poeta, para saberse
entendido.

Uno nace filósofo,
o poeta, que es lo mismo,
y cuestiona horarios
y prepara equipaje
e itinerario
sin moverse de la silla.

Uno nace filósofo,
o poeta, ya saben,
y el insomnio tira
de uno mientras
la ciudad duerme.

Uno nace filósofo,
o poeta, se entiende,
y sin control
se ve embriagado
por los sentidos.

Uno nace filósofo,
o poeta, claro,
y descubre pronto
que el viaje
lo hará solo.

Uno nace soldado
y descubre pronto
que el viaje lo
hará solo.

Uno nace filósofo,
o poeta, quiero decir,
y se resiste a asumirlo,
a aprender a convivir
con la nueva condición.

Uno nace filósofo,
o poeta, y su obra
está concebida como
epístola que justifica
al gremio y le da fuerza.

Uno nace poeta
o filósofo, ¿se dan cuenta?,
y no tiene lector detrás del verso,
detrás aguarda otro poeta.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

A buen entendedor




Alguien gritó:
¡A las armas!
Y entendieron:
¡A amarlas!
Y se dieron al abrazo. Y sin armas todas las almas, a la
voz de ¡retirada!, entendieron parrillada y, como es sabido,
después del amor se despierta el apetito y la sonrisa.
Y como no hubo que lamentar ninguna muerte, todos
dijeron: ¡Qué suerte!

viernes, 21 de octubre de 2011

Lección de amor




Mi abuela fue una mujer excepcional. Amó a su marido
hasta que le llegó la muerte. Le encantaba que le
preguntáramos cómo se conocieron y qué fue lo que de
él la enamoró. Entonces no titubeaba en la respuesta, ni
pedía tiempo para pensarla, te miraba con el corazón
directamente a los ojos y decía: Me enamoré de sus
defectos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

"A la izquierda del roble"

El domingo, en La Habana Bar de Cáceres, recité este bello poema de Mario Benedetti. Es, sin duda, el poema que me hubiera gustado escribir. Espero que os guste.


https://www.facebook.com/photo.php?v=253305071387915

miércoles, 5 de octubre de 2011

El árbol


Esteban sembró la palabra árbol. La regó con la palabra
agua. Al poco la palabra tallo comenzó a abrirse camino
a través de las palabras gravilla, hasta que engordó una
letra y se transformó en la palabra tronco. Las palabras
ramas se poblaron de palabras hojas. Y como la palabra
amor estuvo siempre atenta a su crecimiento, el árbol se
cargó de palabras frutos y Esteban las colocó con cuidado
en esta página para que tú supieras de su árbol.