viernes, 4 de marzo de 2016

Entrevista para Cauria Radio. "El Samovar de Asir".

http://www.spreaker.com/user/7887931/santiago-tobar-autor-de-la-novela-samova

viernes, 12 de junio de 2015

Términos desconocidos de cosas cotidianas.


El olor de la lluvia sobre la tierra seca y otras 28 cosas que no sabías que tenían nombre.



(Artículo de Jaime Rubio Hancock)

Hasta ahora, cada vez que te ponías a coser botones clavabas las agujas que no utilizabas en lo que tú llamabas “cojincico” o “la cosa esa de las agujas”. Gracias a esta lista, podrás usar el nombre correcto tanto de esta almohadilla (que es un acerico) como de otras 28 cosas imprescindibles para tu vida diaria o para tus partidas de Scrabble, como la espuma de la cerveza o ese maravilloso olor que deja la lluvia después de caer en un lugar seco.
1. Acerico. Almohada pequeña. Y también la almohadilla que sirve para clavar alfileres o agujas.
2. Agrafe. Pieza de metal para sujetar el cierre de botellas y frascos. Por ejemplo, el alambre y la chapa de las botellas de cava.
3. Ampersand. El signo &.

4. Ápice. Acento o cualquiera de los signos que se colocan sobre las letras, como el punto de las íes. Eso sí, el acento de la eñe se llama virgulilla.

5. Carúncula. La cresta de gallos y pavos.

6. Crencha. Raya del pelo y cada una de las partes en las que la crencha divide el cabello.

7. Criptomnesia. Fenómeno que consiste en creer que se te acaba de ocurrir algo que en realidad sólo lo estabas recordando, aunque no recuerdes que ya lo sabías. Por ejemplo, cuando plagias involuntariamente un tuit.

8. Diastema. Espacio entre los dientes. Estuvo de moda durante siete segundos porque todo ha estado de moda alguna vez. O lo estará. Recordad, por ejemplo, los bigotes.

9. Estepicursor. El matojo rodante típico de las películas del oeste o de cuando cuentas un chiste en un bar. También se llama rodamundos, sorrasca, calamino, boja, salicón, salicor, salicornio, salicornia, barrilla, corredora del desierto, bola del oeste, apretaculos, capitana, malvecino, alicornio, cardo ruso, planta rodadora, bruja, chamizo, cachanilla, maromera, salsola, y rodadora.

10. Filtrum. Surco subnasal, es decir, la ranura situada debajo de la nariz y encima de los labios.

11. Fosfenos. Las manchas luminosas que se ven al frotar los párpados.

12. Ginecomastia. Man boobs.

13. Giste. La espuma de la cerveza. Ejemplo de uso cotidiano: “¿Sabías que la espuma de la cerveza se llama giste?”

14. Guedeja. Cabellera larga y también la melena del león.

15. Herrete. Cada una de las puntas de plástico o metal de los cordones.

16. Jeme. Distancia que hay desde la punta del pulgar a la del índice, separando el uno del otro todo lo posible. Unidad de medida equivalente a “un cacho así”.

17. Lemniscata. Curva plana de forma semejante a un 8. Es el término correcto del símbolo de infinito.

18. Lúnula. El espacio blanquecino semilunar de la raíz de las uñas.

19. Óbelo. Signo de división. El de multiplicar es una más común “aspa”.

20. Petricor. El olor de la lluvia en sitios secos.

21. Pie de Morton o pie griego. Cuando el segundo dedo del pie es más largo que el gordo. (¿Estas personas son alienígenas infiltrados? Este sería otro debate).

22. Quincunce. Disposición como la figura de un cinco en un dado, con cuatro puntos formando un rectángulo y otro punto en el centro.

23. Recazo. La parte del cuchillo opuesta al filo.

24. Sangradura. La parte hundida del brazo opuesta al codo.

25. Telson. La cola de los crustáceos. Ejemplo: “¿Tú te comes el telson de los langostinos? Yo sí. Soy un poco bruto”.

26. Tenesmo. Ganas frecuentes de ir al baño.

27. Vagido. Gemido o llanto del recién nacido.

28. Virola. Es una abrazadera de metal que se coloca en algunos instrumentos, incluyendo la anilla metálica que une el lápiz con la goma de borrar y la punta de un paraguas, por ejemplo. No confundir con “vitola”.

29. Vitola. La anilla de los cigarros puros.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Marcelo Salgado II


Tenía un piso,
su chalet con piscina,
su nómina generosa,
sus dos coches,
sus dos hijos,
sus dos mujeres
(esposa y amante),
sus inversiones,
sus otros negocios…
pero siempre parecía
faltarle algo,
y estaba en lo cierto,
le faltaba mesura.

jueves, 2 de agosto de 2012

Marcelo Salgado (Poemas)


Qué bonita la playa,
sus cuerpos acangrenados,
sus toallas parcela
y esta morenaza de día,
que camina como un Moisés
separando las arenas.

Por la noche
será tan solo un culo rico
que no paga,
atrapada en el rol
de una Barbie cubata
a la caza del chulo
que la consuele.

"Por favor,
no me pises la toalla".

jueves, 26 de julio de 2012

viernes, 20 de julio de 2012

El hombre que se llevó la lluvia


Llueve y el gris amenaza con quedarse. En el equipo de música “por el callejón del tinte…”. Ella está sentada frente a unos folios, los ojea sin convicción, con rutina. El sonido de una moto o un coche distante se cuela en la habitación. Las gotas persisten. En el equipo de música el piano protagoniza su parte, “…por tu amor me duele el aire…”, mientras el colio agita sus hojas con delicadeza al tacto  del invierno.
Al otro lado de la calle la fachada sostiene una parabólica de vía digital que rompe con la arquitectura, cuarentera y funcional, que caracteriza al barrio. Antes no había parabólica. Vivía otra familia y el padre un día se suicidó. Pero esa es otra historia. “…valdrá por tu boca existir, amor…”.
Los dedos se arrastran por el mástil del bajo a diez por ocho, mientras en el portal cuatro Damián toma notas bajo su blanco paraguas. Sólo se deja ver los días en que este objeto se generaliza como complemento. Hay quien dice haber visto las anotaciones de Damián, siempre cosas relacionadas con el mundo del paraguas: desde una inagotable lista de colores y tamaños, hasta un exhaustivo inventario, en dibujos, de las empuñaduras, verdaderas obras de arte siempre cubiertas por el  embalaje de las manos.
Unos pájaros pían incansables. Se alojan en el conducto de ventilación de la cocina. El baldosín perforado amplifica el sonido unos segundos, hasta que la lavadora lo silencia. En verano abandonan el hueco y hasta el otoño no vuelve a ser habitado. Algo así ocurrió en el piso de la parabólica.
Ella continúa inmersa en sus folios.
huele a perfume barato…” y a tierra mojada. Quien dice conocerlo, a Damián quiero decir, cuenta que su paraguas es blanco porque la lluvia se ha ido apoderando de su color original. Mi madre dice que eso son habladurías, que la gente se inventa cosas para entretener sus vidas y que, además, jamás ha visto a nadie junto a Damián, si es que ese es su nombre.
La lluvia ahora es más intensa. Los sueños de Stolzman crean una nueva atmósfera. Las gotas percuten en la ventana y ambas voces se funden.
Damián sigue abajo, no puedo decir si se ha movido. El instrumento con el que anota continúa esbozando trazos. Me dan ganas de coger los prismáticos, como en esa película tan famosa… pero yo no tengo prismáticos.
Podría bajar e intentar charlar con él. ¿Qué le preguntaría? Lo primero su nombre, claro. O decirle directamente ¿Se llama usted Damián? Así romperíamos el hielo y quizás fuera el comienzo de una gran amistad.
Me asomo de nuevo, esta vez de forma indiscreta. Su mano se ha detenido. Ahora mueve la cabeza hacia arriba. Me está mirando. Quiero esconderme, pero ya es inútil. Levanta su mano con decisión y me envía un saludo. Yo le respondo de la misma manera. Es patético, me digo, mientras me imagino a mí mismo viéndome desde abajo. Él vuelve a su tarea y yo a la mía, que es huir del tedio de los días de lluvia.
Por el horizonte el cielo amenaza despejado. Un rayo de luz choca contra la fachada de enfrente y acaba con el mate de los días sin sol. Ella retira por primera vez sus ojos del grueso de papeles y me sonríe con ternura. Me asomo pero Damián ya no está. Ya me lo advirtieron: Damián sólo sale los días de lluvia.

miércoles, 4 de julio de 2012

Mientras colocabas tus muebles...


... yo arrastraba mi equipaje.
Confiamos en que cuatro pies
dieran un paso
y en mi mano dejaste una llave
que tan solo abría media puerta
y la mía comenzó a poner pegas.

Bastó un segundo
para que nuestras bocas,
repletas, enmudecieran.
Bastó un abrazo
para que nuestras lenguas
no se enredaran
con la torpeza de las palabras.

sábado, 30 de junio de 2012

viernes, 29 de junio de 2012

Con sumo cuidado


Detrás de trastos nuevos
hago de urraca discreta
gastando tiempo y espacio
que bien podría carecer
de forma, de contenido,
pero no me resisto.

Castañean mis piernas
si me asomo a este abismo
de garantías y ofertas
empeñadas en hacerme
enfermar de anhelo crónico,
necesidad y ahogo.

viernes, 22 de junio de 2012

Femme tenant un livre, 1932






Entre sus dedos descansa
un libro de cubierta verde,
ligeramente entreabierto.
En su regazo, los dedos
presos de la mano,
descansan libro y trama.

Sobre un sillón rojo sentada
la dama estriba su brazo
en el brazo rojo
y su mejilla en la palma.

Sin pensar en lo que observan,
con la mirada perdida
y el rostro al este,
sus ojos nos hacen ver
que está en actitud reflexiva.
Me pregunto si es Pablo
en quien piensa o si anda
inmersa en el relato.

A su izquierda,
de la pared pende un marco
que alberga un rostro,
podría ser cuadro o espejo,
o bien retrato o bien reflejo,
tanto de ella como de él.

Una gasa ligera de trazos
envuelve su abdomen,
cubriendo sin ocultar
el hemisferio sur de ambos senos,
el rubor de sus pezones.
Me pregunto si piensa en Pablo
como Pablo piensa en ella.

Seguí observando a la dama
con el descaro del que mira
sin ser visto.
Habrá quien piense que la dama
en cuestión es puta,
no quisiera pecar de listo,
pero no incita al deseo,
ni destila erotismo la postura.

Una bata azul templa su cuerpo,
poco después se irá a la cama.

jueves, 21 de junio de 2012

martes, 19 de junio de 2012

La rana Marisa


La rana Marisa quería ser astronauta y se levantaba muy
temprano para entrenar. Estaba convencida de que antes
o después se posaría en la luna de un salto. Así que ella
saltaba y saltaba. De la mañana a la noche.
Marisa contaba muy orgullosa que en una ocasión tocó
con sus ancas el azul del cielo. Ahora la meta era hacer
blanco en la luna. Alfredo el sapo prefería que no se
marchara, aunque no se lo decía. Cada uno tiene que
intentar alcanzar sus sueños.
Una tarde fue a visitarla, como todas las tardes, pero ya
no estaba. Levantó la cabeza hacia su sueño y en el
firmamento todo era luna… y un poco de rana.

viernes, 15 de junio de 2012

El ladrido de un perro...


... un coche perdido en la noche,
el motor de la nevera
o el crepitar del cigarro
entre mis labios,
son, en esencia,
el contexto sonoro
que me rodea
a estas harturas del día,
en las que ayer y mañana
se entremezclan
como febriles amantes
para los que el hoy
no pasa de ser apenas
una advertida anécdota.

Llegará el requerimiento del banco
evitando que me inunde la monotonía.

martes, 12 de junio de 2012

jueves, 7 de junio de 2012

martes, 5 de junio de 2012

Por más que busque


Recurro a la poesía cuando preciso
de las palabras más hermosas
para referirme a ti.

Interrogo a la filosofía
sobre el porqué tú,
porqué yo, porqué ahora
o este afortunado nosotros.

Descubro en la química
el milagro del amor
y en la física,
la irremediable fuerza
que me empuja hacia tu cuerpo.

Poco importan las disciplinas,
todos los caminos conducen a ti.