viernes, 29 de junio de 2012

Con sumo cuidado


Detrás de trastos nuevos
hago de urraca discreta
gastando tiempo y espacio
que bien podría carecer
de forma, de contenido,
pero no me resisto.

Castañean mis piernas
si me asomo a este abismo
de garantías y ofertas
empeñadas en hacerme
enfermar de anhelo crónico,
necesidad y ahogo.

viernes, 22 de junio de 2012

Femme tenant un livre, 1932






Entre sus dedos descansa
un libro de cubierta verde,
ligeramente entreabierto.
En su regazo, los dedos
presos de la mano,
descansan libro y trama.

Sobre un sillón rojo sentada
la dama estriba su brazo
en el brazo rojo
y su mejilla en la palma.

Sin pensar en lo que observan,
con la mirada perdida
y el rostro al este,
sus ojos nos hacen ver
que está en actitud reflexiva.
Me pregunto si es Pablo
en quien piensa o si anda
inmersa en el relato.

A su izquierda,
de la pared pende un marco
que alberga un rostro,
podría ser cuadro o espejo,
o bien retrato o bien reflejo,
tanto de ella como de él.

Una gasa ligera de trazos
envuelve su abdomen,
cubriendo sin ocultar
el hemisferio sur de ambos senos,
el rubor de sus pezones.
Me pregunto si piensa en Pablo
como Pablo piensa en ella.

Seguí observando a la dama
con el descaro del que mira
sin ser visto.
Habrá quien piense que la dama
en cuestión es puta,
no quisiera pecar de listo,
pero no incita al deseo,
ni destila erotismo la postura.

Una bata azul templa su cuerpo,
poco después se irá a la cama.

martes, 19 de junio de 2012

La rana Marisa


La rana Marisa quería ser astronauta y se levantaba muy
temprano para entrenar. Estaba convencida de que antes
o después se posaría en la luna de un salto. Así que ella
saltaba y saltaba. De la mañana a la noche.
Marisa contaba muy orgullosa que en una ocasión tocó
con sus ancas el azul del cielo. Ahora la meta era hacer
blanco en la luna. Alfredo el sapo prefería que no se
marchara, aunque no se lo decía. Cada uno tiene que
intentar alcanzar sus sueños.
Una tarde fue a visitarla, como todas las tardes, pero ya
no estaba. Levantó la cabeza hacia su sueño y en el
firmamento todo era luna… y un poco de rana.

viernes, 15 de junio de 2012

El ladrido de un perro...


... un coche perdido en la noche,
el motor de la nevera
o el crepitar del cigarro
entre mis labios,
son, en esencia,
el contexto sonoro
que me rodea
a estas harturas del día,
en las que ayer y mañana
se entremezclan
como febriles amantes
para los que el hoy
no pasa de ser apenas
una advertida anécdota.

Llegará el requerimiento del banco
evitando que me inunde la monotonía.

martes, 5 de junio de 2012

Por más que busque


Recurro a la poesía cuando preciso
de las palabras más hermosas
para referirme a ti.

Interrogo a la filosofía
sobre el porqué tú,
porqué yo, porqué ahora
o este afortunado nosotros.

Descubro en la química
el milagro del amor
y en la física,
la irremediable fuerza
que me empuja hacia tu cuerpo.

Poco importan las disciplinas,
todos los caminos conducen a ti.